Establecer una empresa era lo que teniamos que imaginar. La idea debia ser lo más innovadora posible. Tras poco pensamiento y menos reflexión, parimos UVE. Era una vuelta a la tradición, a los arcaicos cibers y pronto nos dimos cuenta de ello. Pero a la vez que veiamos la defunción de la idea, parpademos, escudriñamos el horizonte de las oportunidades y pusimos rumbo a un nuevo enfoque. El enfoque desde el que empezamos a trabajar.
UVE es una empresa que parte de una idea simple: vivir es dificil y el tiempo se escapa. El ideal de vida se antoja imposible y la realización de nuestra utopia personal no es más que eso. Vivimos para y por el futuro, esclavizados. Para ello, proponemos una forma de entretenimiento conocida, sencilla y asequible, sin demasidas pretensiones. No es revolucionaria, pero confiamos en su potencial. No es el ideal del entretenimiento de nadie, al menos no de manera absoluta, pero es una opción viable y atractiva para muchos. Además, en UVE caben muchos conceptos. Se diversificaba delante de nuestros ojos.
Proponemos un local formado por un serie de salas, abierto de cara al público, a pie de calle. Nuestra actividad se definiría, en una alarde de simplismo, como “alquiler de salones multimedia”, siendo esto ambiguo y de poca sonoridad. Estos salones son una recreación y revisión de sus homólogos caseros. ¿Proponemos , pues, que vengan desde su salón al nuestro, pagado además por ello? Esta idea ha sido el principal enemigo durante la gestación. Recoge al mismo tiempo la debilidad y fortaleza del proyecto. He aqui el sentido: los potenciales usuarios no disponen de tal salón, y si lo tienen, no en los ideales terminos que les ofrecemos.
Ofrecemos poder disfrutar de una tarde entre amigos, con la pareja viendo una pelicula, jugando a la Wii, viciandose a la Xbox, sin tener que preocuparse de los demas habitantes de la casa y sin tener que recoger y limpiar luego.
Ofrecemos un comodo salón, con sofa y butacas, un completo equipo de pantalla y consolas, snacks, bebidas y privacidad; y un precio por persona más bajo que ir al cine o que una copa en una discoteca. En resumidas cuentas, ofrecemos un espacio fuera de casa donde vivir el ocio que muchos deseamos y no simpre realizamos. Te damos el espacio que te falta para que tú lo ocupes como quieras.

